Contratar a alguien para que haga el sitio web de tu negocio parece sencillo: pides tres cotizaciones, comparas precios y eliges. Y luego llegan las sorpresas: el sitio se tardó el doble, no puedes cambiar ni un texto sin pagar, el dominio quedó a nombre del proveedor o nadie contesta cuando algo falla.

La mayoría de esos problemas se pueden evitar con buenas preguntas antes de firmar. Aquí te dejamos las nueve cosas que conviene revisar antes de contratar a quien haga tu sitio, con qué respuesta buscar en cada una, con lo que hemos visto en proyectos propios y en sitios que nos ha tocado rescatar.

Lo que te llevas
  • Pide ver sitios reales que funcionen, no sólo diseños.
  • Asegúrate de que el dominio y los accesos queden a tu nombre.
  • Que el alcance, los tiempos y los pagos queden por escrito.
  • Pregunta qué pasa después de la entrega: cambios, fallas y mantenimiento.

Las 9 cosas que revisar

1. Que te muestre sitios reales funcionando

No basta con imágenes bonitas en una presentación. Pide enlaces a sitios que esté manejando hoy, ábrelos desde tu celular y fíjate si cargan rápido, si se entienden y si es fácil contactar al negocio. Si puedes, escríbele a uno de esos clientes y pregunta cómo fue trabajar con él.

2. Que entienda tu negocio antes de cotizar

Una buena propuesta empieza con preguntas: qué vendes, a quién, cómo te llegan los clientes hoy y qué quieres que pase cuando alguien visita tu sitio. Si te cotizan sin preguntar nada, probablemente te van a vender una plantilla igual a las demás.

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Foto de Amina Filkins en Pexels

3. Que el alcance quede por escrito

Cuántas páginas, qué secciones, si incluye textos y fotos o los pones tú, si hay formulario, blog, tienda o integración con WhatsApp. Lo que no está escrito suele terminar como «eso no estaba incluido».

4. Que el dominio y los accesos queden a tu nombre

El dominio (tu dirección en internet), el hosting y las cuentas de administración deben estar a nombre de tu negocio, o al menos con acceso total para ti. Es lo que te permite cambiar de proveedor sin perder tu sitio.

La sorpresa más cara

Descubrir que el dominio está a nombre del proveedor. Si la relación termina mal, recuperarlo puede costar tiempo, dinero o, en el peor caso, tu dirección.

5. Que puedas hacer cambios sencillos tú mismo

Pregunta si vas a poder cambiar textos, precios, fotos o agregar entradas al blog sin depender de nadie. Si no, pregunta cuánto cuesta cada cambio y en cuánto tiempo lo hacen.

6. Que se vea bien y cargue rápido en el celular

La mayoría de tus visitas llegan desde el teléfono. Pregunta cómo lo prueban en celular y qué hacen para que cargue rápido. Un sitio lento pierde visitas antes de que vean lo que ofreces.

7. Que piense en que te encuentren

No necesitas una gran campaña de posicionamiento desde el inicio, pero sí lo básico: títulos y descripciones bien escritos, que Google pueda leer el sitio, tu perfil de negocio conectado y una forma de medir visitas y contactos.

Two businessmen reviewing documents in a stylish office setting with coffee.
Foto de Vitaly Gariev en Pexels

8. Que los tiempos y pagos sean claros

Fechas por etapa, qué necesitan de ti y cuándo, y cómo se dividen los pagos. Desconfía de pagar todo por adelantado. Lo sano es un anticipo y el resto por avances o a la entrega.

9. Que haya plan para después de la entrega

Quién atiende si algo falla, en cuánto tiempo responde, quién actualiza el sistema y los complementos, y cuánto cuesta el mantenimiento. Un sitio sin mantenimiento se vuelve lento, inseguro o deja de funcionar.

Una lista para llevar a la reunión

Tu avance

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Compara propuestas, no sólo precios

Dos cotizaciones con precios muy distintos casi nunca incluyen lo mismo. Pon las propuestas lado a lado con esta lista y compara qué incluye cada una.

Los errores que más hemos visto

Elegir sólo por precio. El sitio más barato suele salir caro cuando hay que rehacerlo o cuando no trae clientes.

No pedir referencias. Una llamada de cinco minutos con un cliente anterior te dice más que cualquier presentación.

Dejar los textos para el final. Muchos proyectos se atrasan porque nadie escribió el contenido. Pregunta desde el inicio quién lo hace.

Olvidar el mantenimiento. Un sitio no es un trabajo de una sola vez. Considéralo en tu presupuesto desde el principio.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto debería costar un sitio web?

Depende mucho del alcance: no es lo mismo un sitio de cinco páginas que una tienda en línea. Compara propuestas con el mismo alcance y pregunta qué incluye cada una.

¿Es mejor una agencia o alguien independiente?

Los dos pueden hacerlo bien. Lo importante es que cumpla esta lista. Con una persona independiente, pregunta qué pasa si se enferma o deja de estar disponible.

¿Cuánto tarda un sitio?

Un sitio sencillo puede estar en unas semanas; uno con tienda o integraciones, más. Pide un calendario por etapas y qué depende de ti.

¿Qué hago si ya contraté y algo de esta lista falta?

Empieza por lo más importante: que el dominio y los accesos queden a tu nombre. Después, aclara por escrito el soporte y los cambios.

¿Qué debo preparar yo antes de la primera reunión?

Una lista de lo que vendes, a quién, tres sitios que te gusten y por qué, y qué quieres que haga la gente al entrar a tu sitio. Con eso, la conversación y la propuesta salen mucho mejor.

Nuestra recomendación

En resumen

Lleva esta lista a cada reunión y pide las respuestas por escrito

La mejor propuesta no es la más barata ni la más bonita, sino la que te deja el sitio a tu nombre, claro en alcance y con alguien que responda después de la entrega.

Lo importante es que tu sitio trabaje para tu negocio, y que nunca dependas de una sola persona para cambiarlo.

Si quieres que alguien revise las propuestas contigo, hablemos de tu proyecto.