Vas a lanzar una campaña: anuncios, una promoción, un servicio nuevo o un evento. Y surge la duda de a dónde mandar a la gente. ¿A tu sitio? ¿A una página hecha sólo para esa campaña? ¿Directo a WhatsApp? La respuesta cambia mucho cuántas de esas visitas terminan escribiéndote.

Una landing page es una página con un solo objetivo: que quien llega haga una cosa concreta. Un sitio completo, en cambio, explica todo tu negocio. Los dos sirven, pero no para lo mismo. Aquí te contamos cuándo conviene cada uno y las ocho cosas que debe tener una landing page para funcionar, con lo que hemos aprendido diseñando páginas para campañas.

Lo que te llevas
  • Una landing page tiene un solo objetivo y un solo mensaje.
  • Para campañas con una oferta concreta, suele funcionar mejor que la página de inicio.
  • Debe hablar de lo mismo que el anuncio que trajo a la persona.
  • No sustituye a tu sitio: lo complementa.

Landing page o sitio completo

Landing page

Para una campaña con una sola oferta

Una promoción, un servicio específico, un evento o una descarga. Quien llega ya sabe qué busca y sólo necesita confirmar y actuar.

Sitio completo

Para que te conozcan y te encuentren

Quien quiere saber quién eres, qué haces, a quién has atendido y cómo contactarte. Es tu base permanente.

Directo a WhatsApp

Para decisiones rápidas y de bajo costo

Funciona en redes cuando el producto es sencillo y la gente prefiere preguntar antes que leer.

Landing page Sitio completo
Objetivo Una acción concreta Explicar todo el negocio
Contenido Una oferta, un mensaje Servicios, nosotros, contacto, blog
Menú Ninguno o mínimo Completo
Duración Lo que dure la campaña Permanente
Ideal para Anuncios y promociones Búsquedas y visitas directas

Las 8 cosas que debe tener una landing page

1. Un título que repita la promesa del anuncio

Si el anuncio dice «Uniformes para restaurante en una semana», la página debe decir lo mismo arriba y en grande. Quien llega necesita confirmar en un segundo que está en el lugar correcto.

2. Un solo objetivo

Pedir una cotización, agendar una visita, escribir por WhatsApp o descargar algo. Uno. Cada opción extra le quita atención al objetivo principal.

3. El botón a la vista

Sin tener que bajar en el celular. Con un texto que diga lo que pasa al tocarlo: «Cotizar por WhatsApp», no «Enviar».

A hand writing on a tablet with stylus in a contemporary office setup featuring laptops and digital screens.
Foto de Jakub Zerdzicki en Pexels

4. Para quién es y qué resuelve

En dos o tres líneas: a quién está dirigido, qué problema resuelve y qué incluye. Sin rodeos ni frases genéricas.

5. Pruebas de confianza

Fotos reales de tu trabajo, reseñas de clientes, logos de empresas que te han contratado si tienes permiso, o tu experiencia en el tema. Lo que haga sentir a la persona que no es un riesgo escribirte.

6. Respuestas a las dudas de siempre

Tiempos, formas de pago, zona de entrega, garantías. Si sabes qué preguntan siempre, contéstalo en la página.

7. Un formulario corto, si lo hay

Nombre, cómo contactarte y qué necesitas. Cada campo de más es una razón para no terminar.

8. Que cargue rápido en el celular

La mayoría de las visitas de una campaña llegan desde el teléfono. Una página lenta pierde a la gente antes de que vea la oferta.

Close-up of a hand writing in a notebook with a checklist for effective task management.
Foto de Jakub Zerdzicki en Pexels

Un ejemplo de estructura

Así puede verse, de arriba hacia abajo, una landing page para una promoción de mantenimiento de equipos de aire acondicionado:

  1. Título y botón«Mantenimiento de aire acondicionado en tu casa, esta semana». Debajo, un botón: «Agendar por WhatsApp».
  2. Qué incluyeLimpieza, revisión de gas y diagnóstico, en tres líneas cortas.
  3. Para quién esCasas y oficinas pequeñas en la zona que atiendes.
  4. ConfianzaFotos de técnicos trabajando y dos o tres reseñas de clientes.
  5. Dudas frecuentesCuánto tarda, cómo se paga y qué pasa si el equipo necesita una reparación.
  6. Botón finalEl mismo botón de arriba, para quien leyó todo.

Antes de lanzar, revisa

Tu avance

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Una página por campaña

Si tienes dos ofertas distintas, haz dos páginas. Una página que intenta vender todo a todos termina sin convencer a nadie.

Los errores que más hemos visto

Mandar los anuncios a la página de inicio. La persona llega buscando una oferta concreta y se encuentra con todo tu negocio. Muchos se van sin buscar más.

El error más caro

Pagar anuncios que llevan a una página que no funciona en el celular, o a un formulario que no llega a nadie. Pruébalo tú antes de invertir un peso.

Agregar el menú completo. Cada enlace es una salida. En una landing page, menos es más.

Olvidarla cuando termina la campaña. Una promoción vencida en línea confunde. Retírala o actualízala.

No medir. Sin saber cuántos llegaron y cuántos escribieron, no sabes si funcionó la página o el anuncio.

Preguntas frecuentes

¿Necesito un sitio para tener una landing page?

No necesariamente, pero conviene. Quien quiere saber más de ti buscará tu sitio antes de decidir.

¿Una landing page aparece en Google?

Puede, pero no es su función principal. Está pensada para recibir a quien llega desde un anuncio, un correo o una publicación.

¿Cuánto tiempo debe estar en línea?

Lo que dure la campaña. Si la oferta es permanente, conviene que sea una sección de tu sitio.

¿Es mejor una página larga o corta?

Depende de la decisión. Para algo sencillo, corta. Para un servicio de mayor precio, más larga, con más pruebas y respuestas a dudas.

Nuestra recomendación

En resumen

Para cada campaña con una oferta concreta, una landing page; para todo lo demás, tu sitio

Y en los dos casos, el mismo principio: que quien llega entienda en segundos qué le ofreces y cómo pedirlo.

Lo importante es que cada visita que pagas llegue a una página hecha para convertirla en conversación.

Si quieres una página que convierta tus campañas en clientes, hablemos de tu proyecto.